Charandel nace en 2015 como un proyecto personal motivado por la pasión hacia la naturaleza, el cuidado de los árboles y el sabor de un buen aceite de oliva. Pedro y Ana, forman parte de todo este desarrollo muy pensado y mimado que abarca la elección del terreno, el tipo de cultivo y variedades, el mantenimiento de los olivos y la recogida de la aceituna, con el fin de crear un aceite de oliva especial, fruto de un proceso tan elaborado. Con la experiencia como motor, algo que comenzó como una aventura va tomando forma y cada año se aplica lo aprendido desde el campo hasta la venta.

Charandel quiere transmitir lo importante que es un buen aceite de oliva para la salud y las propiedades beneficiosas que este aporta.